En el marco del trabajo desarrollado por Estudio OF – Espacio Creativo, programa perteneciente a la organización territorial Circuito Norte, se realizó el Laboratorio de Sublimación Textil, una instancia de aprendizaje técnico y exploración artística que invitó a sus participantes a experimentar con la transferencia de imágenes sobre tela.
La actividad, facilitada por Karen Mundaca, permitió acercarse por primera vez a la técnica de sublimación, pero rápidamente trascendió el aprendizaje de un procedimiento. Las y los participantes trabajaron principalmente con fotografías de sus archivos personales, incluyendo imágenes familiares, retratos y recuerdos significativos. De esta manera, el ejercicio técnico se convirtió también en una experiencia de reconocimiento, memoria y expresión.

Transforma imágenes y recuerdos en experiencias compartidas
Uno de los momentos más significativos del laboratorio fue el descubrimiento de las imágenes una vez transferidas a la tela. La transformación del soporte generó Sorpresa y emoción entre las personas participantes, quienes pudieron volver a mirar fotografías cotidianas desde una nueva materialidad y perspectiva.
El laboratorio se planteó como un espacio de exploración sensible y aprendizaje colectivo, donde los errores, las pruebas de color, las variaciones de temperatura y las distintas texturas formaron parte fundamental del proceso creativo. Más que buscar resultados idénticos, la experiencia promovió el descubrimiento, la diversidad y la valoración de los procesos de creación.
Desde esta perspectiva, la propuesta destaca el papel de los materiales como elementos activos dentro de la creación. La tela, la tinta y el calor no funcionan únicamente como herramientas, sino que intervienen en las decisiones de quienes participan, generando nuevas posibilidades para imaginar y representar experiencias.

Así, el Laboratorio de Sublimación Textil evidenció que enseñar una técnica puede ir mucho más allá de transmitir un procedimiento: puede generar espacios donde las personas experimentan, fortalecen su autonomía, comparten sus historias y encuentran nuevas formas de relacionarse con sus propios recuerdos y con los demás.